Quizá ya seas un extraño

Hola, no sé porqué lo escribo si al final del día sabré que jamás esta carta será leída, pero lo hago porque sé que alguna vez pensarás qué pensaba y quiero que lo sepas. No sé si sea suficiente pero empezaré diciendo que sólo daré lo mejor de mí para salir adelante, que estás pruebas sólo demuestran lo débiles que fuimos y lo frágiles que podemos ser los humanos sin importar que tan fuertes queramos hacernos y más si es ante un tercero. Pensábamos que el amor era eterno y se nos olvido cultivarlo, pensamos que los terceros tenían derecho a opinar y se nos olvido que sólo habían dos corazones y un solo sentimiento. Creíamos sabernos todo en la vida sin recordar lo jóvenes que somos y que la sabiduría nos la da el tiempo y la experiencia. Eso sí solíamos amarnos como idiotas, sin importarnos que tan jóvenes somos, esos recuerdos quedarán como estigmas dentro mí, guardaré un baúl con unos años hermosos, unas discusiones inolvidables que nos hicieron grandes y nos ayudaron a fortalecer aquel tan vasto y puro pero delicado amor. Al final quedamos como extraños pero con esa sensación de que nos falta algo, en mí no era la costumbre era amor; en mi vida podré decir que entendí lo que era enamorarse, estaba dispuesta a pelear contra demonios aunque uno de esos vivía en nosotros y tarde lo comprendí. Desearía encontrarte mil años después y poder darte lo que no te dí y que me des lo que te guardaste tantos días en el corazón. Anhelaba desnudar tu alma, tu mente, todo de tu ser, porque en el fondo así era yo y olvide cómo era porque amaba estar tanto a tu lado que quería ser parte de ti, no tu sombra, quería ser la representación de tus sueños. Quería ser la reina que buscaban tus caballeros en sus peleas, esa luz dentro de la obscuridad, Pero olvide realmente quién eras porque se te olvido enseñarme cómo comprenderte. El dolor sana pero los recuerdos son imposibles de olvidar. Quisiera decirte adiós con la mejor sonrisa, pero sabes que me falta algo para sonreír, quizá sí ese diente y me da pena hacerlo pero lo hacía porque amabas esa sonrisa. No te deseo mal ni jamás lo haré porque deseo ver un ave que expanda sus alas en éste inmenso cielo y seré tan feliz verte así, desee tanto tiempo congelar las veces que escuchaba los latidos de tu corazón, los momentos donde tu sonrisa era mi sol y tu voz mis canciones oh sólo Dios sabe que fue así, que después de aquellas tontas peleas nos diéramos un beso tan tierno que olvidáramos todo.,. Lo que no sabía era que se iba coagulando en tu corazón esos sentimientos.
No quiero volver a saber nada de amor en años, sé que no lo hiciste con mala intención, quizá fue ese ser dentro de ti que quiso dañarme, pero comprendí que necesito tiempo para encontrarme conmigo misma. La actual y poder terminar de enterrar esa ilusa y romántica niña que soñaba con amor eterno sin importar adversidades. Te querré siempre porque siempre lo hice a pesar de... Espero no me odies por no quererte amar más. Yo no te odio por dejarme con todos estos sentimientos. Espero también comprendas que jamás te vi con lastima, siempre fue preocupación por tus acciones, quise que fueses el mejor y termine siendo la peor. Quiero que tengas presente que si vuelves a pensar que yo sentía lastima mi alma se desprenderá de mi cuerpo e irá a donde quiera que te encuentres y te patearé muy fuerte por tener pensamientos tan irracionales como esos. Espero podamos ser buenos amigos porque en mí no hay resentimiento ni nada más.

Att: Siempre yo, Yhexaret, tu amiga, tu osa y la que te dio aquellos consejos para escribir mejor.
Besos.

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